¿Qué es el batch cooking y cómo aprovechar sus ventajas?

Puede que hayas oído hablar del batch cooking últimamente. Incluso puede que lo hayas estado poniendo en práctica sin llamarlo por su nombre. En este post te explicamos qué es y en qué consiste esta técnica de cocina, y las principales claves para llevarla a cabo.

BATCH COOKING | ¿En qué consiste?

Es una técnica de cocina basada en la cocción por lotes, que consiste en preparar una vez a la semana diferentes alimentos por separado, con la intención de ir combinándolos durante la semana. De esta forma, se tienen disponibles para su consumo durante varios días, diferentes opciones de comidas y cenas, sin necesidad de invertir mucho tiempo en su preparación.  

Las personas que no tienen tiempo para cocinar diariamente, bien porque trabajan fuera de casa o bien porque sus tareas diarias les dejan poco tiempo para dedicarle a la cocina, son principalmente las que practican esta técnica. De esta forma, el cansancio, la falta de tiempo y el trabajo ya no serán una excusa para tener una alimentación variada y equilibrada.

Existen diferencias entre congelar comida y practicar el batch cooking. En la primera, se elabora una gran cantidad de comida y se congela para comerla en cualquier otro momento. En la segunda, una vez a la semana se preparan alimentos diferentes para combinar entre sí, evitando el aburrimiento y la monotonía de comer siempre lo mismo. 

BATCH COOKING | ¿Cómo se hace?

Con esta práctica nos alejamos de la forma tradicional, de preparar comidas completas para almacenar o congelar, como sería por ejemplo hacer un cocido y tener para varios días. 

Esta técnica cambia la forma de realizar las comidas. Por ejemplo, se cocinan garbanzos, arroz, un guiso de carne, pollo, y diferentes verduras o vegetales, todo por separado. 

A continuación se envasa todo por separado y se refrigera, de forma que durante varios días con estos ingredientes, se pueden elaborar platos diferentes que contengan todos los nutrientes necesarios para una alimentación equilibrada. 

¿Qué es lo que más se cocina?

El pollo es uno de los alimentos más versátiles porque puede combinarse con casi todo. Además, lo que más se suele cocinar para llevar a cabo esta práctica son alimentos básicos como la pasta, el arroz, pisto de verduras o guisos de carne y otras proteínas. 

El envase, un aliado estratégico

Para que el batch cooking tenga buenos resultados, es imprescindible contar con los envases adecuados para refrigerar de forma efectiva los alimentos cocinados. Un envase roto, que no cierra bien, o de mala calidad, puede dañar los alimentos, y como resultado no serán aptos para el consumo al cabo de unos días. 

Por este motivo, es más que recomendable a la hora de iniciarse en la práctica del batch cooking hacerse primero con envases hechos de materiales de alta calidad, ya que se les dará un uso continuo. En el mercado existen diferentes tipos de envases, desde los contenedores de cristal con tapa hasta las bolsas de silicona con cierre. 

Los tuppers transparentes de toda la vida, te resultarán ideales para esta práctica, ya que además de conservar los alimentos en perfecto estado durante varios días, tendrás todo ordenado en la nevera. 

Ventajas de esta técnica

Cada vez tenemos menos tiempo para organizarnos en nuestro día a día, en especial las personas que trabajan y tienen que realizar la mayoría de comidas del día fuera de casa. Mantener una dieta variada y equilibrada resulta cada vez más difícil, por la falta de tiempo para cocinar y la facilidad que existe para conseguir alimentos poco saludables, pero que nos ahorran mucho tiempo. 

El batch cooking soluciona este problema, ya que supone una alternativa fácil y rápida para comer todos los días de forma saludable y variada. Debemos identificar qué alimentos podemos hacer en grandes cantidades y que nos sirven como base de los platos, para refrigerarlos y poderlos consumir a lo largo de la semana. 

Como resultado, todos los días comeremos variado, únicamente con mezclar de forma diferente los alimentos que ya tenemos preparados. 

Normalmente los platos que cocinamos requieren de un tiempo de cocción o preparación determinado, independientemente de para cuántas personas o raciones se está cocinando, así que, ¿por qué no aprovechar ese tiempo como ventaja y hacer más cantidad?

Cocinando una o dos veces a la semana, conseguimos ahorrar tiempo, tener una alimentación saludable y variada, y además también influye en la organización de la compra semanal o mensual. Es necesario organizarse para comprar todo lo necesario de una vez, ya que así nos ahorraremos tiempo y viajes al supermercado. 

Practicando el batch cooking, podemos olvidarnos de pasar todos los días de la semana metidos en la cocina, ya que tendremos todos los alimentos preparados por separados, listos para combinarlos y crear platos originales y rápidos.

Recomendaciones

Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), anualmente se desperdician 1.300 millones de toneladas de comida. Es importante tener en cuenta que uno de los objetivos de organizarse las comidas, es evitar el desperdicio innecesario de alimentos. Por este motivo, te ofrecemos algunas recomendaciones para aprovechar al máximo los alimentos que cocinas:

Si vas a congelar alimentos que has cocido, es importante que primero los dejes enfriar, el cambio drástico de temperaturas no les hará ningún bien. Al utilizar bolsas de plástico para congelar o refrigerar alimentos, es importante extraer bien el aire antes de cerrarlas herméticamente. 

Hay que tener muy en cuenta la fecha de caducidad de los alimentos. Nada dura para siempre, aunque esté congelado. 

Es necesario a la hora de organizar las comidas, dar prioridad a los alimentos que menos duración tienen en buen estado, aunque estén refrigerados. Algunas verduras como la lechuga, los canónigos, o la rúcula, además de las salsas y cremas, habrá que consumirlas antes que el pollo o el arroz. 

6 claves para un batch cooking exitoso

  1. Planificar un menú semanal que permita utilizar los mismos ingredientes en diferentes platos. 
  2. Hacer una lista completa para ir al supermercado, siempre en base al menú semanal que hayas planificado.
  3. Fijar un día a la semana que utilizarás para cocinar todos los alimentos. No tiene que ser el día completo, puedes hacerlo uno o dos días a la semana. 
  4. Preparar alimentos que puedan refrigerarse sin problemas.
  5. Dividir los alimentos que cocinas en el número de porciones que se vayan a consumir. 
  6. Utilizar envases aptos para el proceso de refrigeración, y colocarles etiquetas para identificar cada uno de los alimentos, o bien utilizar envases transparentes para ver con facilidad qué alimento contiene cada uno. 

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